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Desarrollando la autodisciplina en el aula: estrategias y tácticas

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La autodisciplina es una habilidad esencial para el éxito académico y en la vida en general. Sin embargo, no siempre es fácil para los alumnos desarrollar y mantener un alto nivel de autodisciplina. Afortunadamente, hay varias estrategias y técnicas que los profesores pueden utilizar para ayudar a los estudiantes a desarrollar la autodisciplina en el aula.

Una de las estrategias más efectivas para desarrollar la autodisciplina en el aula es establecer reglas claras y explicar las consecuencias de su incumplimiento. Esto ayuda a los alumnos a entender qué espera el profesor de ellos y les da una mayor sensación de seguridad y estabilidad. Además, fomentar la autodeterminación y la toma de decisiones responsables, ayuda a los alumnos a desarrollar la capacidad de pensar por sí mismos y a tomar decisiones adecuadas.

Otra estrategia efectiva es enseñar técnicas de autorregulación, como la respiración profunda y la meditación para manejar las emociones. Esto ayuda a los estudiantes a controlar sus impulsos y a mantener la calma en situaciones de estrés. Además, fomentar la responsabilidad personal y la honestidad, ayuda a los estudiantes a desarrollar una conciencia de sí mismos y a tomar decisiones adecuadas.

Por último, ayudar a los alumnos a desarrollar un plan para alcanzar metas y objetivos, es una excelente forma de ponerlo en práctica. De ahí la importancia de trabajar proyectos en aula, desde nuestro punto de vista.

Para  facilitar esta tarea, os proponemos 10 ítems para trabajar la autodisciplina en el aula:

  1. Establecer reglas claras y explicar las consecuencias de su incumplimiento.
  2. Fomentar la autodeterminación y la toma de decisiones responsables.
  3. Establecer límites claros para el comportamiento inapropiado.
  4. Ayudar a los estudiantes a desarrollar un plan para alcanzar metas y objetivos.
  5. Fomentar la responsabilidad personal y la honestidad.
  6. Enseñar técnicas de autorregulación, como la respiración profunda y la meditación para manejar las emociones.
  7. Fomentar la capacidad de esperar y de controlar los impulsos.
  8. Desarrollar la capacidad de concentración y minimizar distracciones.
  9. Fomentar la paciencia y la capacidad de manejar situaciones de estrés.
  10. Ejemplificar la autodisciplina y el autocontrol en el comportamiento del profesor.

Nos leemos.

Ana Peñalver.

😉

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